IRPF en la paga extra: por qué te retienen (y cuánto cobras de verdad)
Llega junio (o diciembre), aterriza la paga extra en tu cuenta y, en lugar de la alegría prometida, te asalta una duda: «¿por qué me han metido tanto IRPF en la paga extra?». Respira: casi todo lo que sospechas es un malentendido. No te retienen más que en una nómina normal —de hecho, de la extra te quedas con una proporción mayor—, pero el recibo está diseñado para confundir. Vamos a desmontarlo con números, para que la próxima extra la mires con cariño y no como quien revisa la cuenta del bar sospechando de un error.
Atajo: ¿quieres ver cuánto te queda de tu sueldo y de cada paga según tu situación? La calculadora de sueldo neto e IRPF te da el tipo de retención y el neto en un segundo.
Calcular sueldo neto¿La paga extra lleva IRPF? Sí, y punto
Empecemos por la pregunta que trae aquí a la mayoría: sí, la paga extra lleva IRPF. La paga extraordinaria es rendimiento del trabajo, exactamente igual que tu sueldo mensual, y Hacienda no distingue entre «dinero de todos los meses» y «dinero de junio». Sobre ella se aplica tu tipo de retención habitual: el mismo porcentaje que ves en cualquier nómina (fuente: Agencia Tributaria — Retenciones).
Lo importante, y donde se cae casi todo el mundo, es esto: no existe un tipo de IRPF especial ni más alto para las pagas extra. Si en tu nómina te retienen un 15%, en la extra también te retienen un 15%. Ni uno más. Entonces, ¿por qué el recibo de la extra parece de otro planeta? Por lo que no aparece en él.
El malentendido: no falta el IRPF, falta la Seguridad Social
Aquí está el truco de magia. En una nómina mensual normal te descuentan dos cosas: la cotización a la Seguridad Social (en torno a un 6,5% para un contrato indefinido) y la retención de IRPF. En la paga extra solo te descuentan una: el IRPF. La Seguridad Social no aparece.
¿Por qué? Porque la cotización de las pagas extraordinarias no se cobra de golpe cuando te la pagan: se prorratea y se te va descontando poquito a poco en las doce nóminas mensuales durante todo el año (fuente: Seguridad Social — Cotización). Cuando por fin cobras la extra, esa parte ya está pagada. Resultado: a la extra solo le quitan el IRPF, así que te quedas con una proporción mayor que en un mes normal. Te lo enseño con Marcos, con 28.000 € brutos anuales repartidos en 14 pagas de 2.000 € y un tipo de retención del 15,6%.
| Concepto | Mensualidad normal | Paga extra |
|---|---|---|
| Bruto | 2.000 € | 2.000 € |
| − Seguridad Social (6,5%) | −151,67 € | 0 € |
| − Retención IRPF (15,6%) | −312 € | −312 € |
| Neto que cobras | 1.536,33 € | 1.688 € |
La Seguridad Social se calcula sobre la base de cotización mensual, que ya incluye el prorrateo de las pagas extra (28.000 € ÷ 12 = 2.333,33 €): 6,5% × 2.333,33 = 151,67 €. Por eso el descuento mensual no coincide con el 6,5% del bruto de una sola paga.
Mira las cifras con calma: el IRPF es idéntico en las dos columnas (312 €). Lo único que cambia es que la extra no lleva Seguridad Social, y por eso Marcos cobra 152 € más en la extra que en un mes cualquiera. Es decir: la paga extra no es que esté «más castigada», es que en realidad rinde mejor que una nómina normal. El villano de la película nunca existió.
¿Cuánto IRPF te retienen exactamente?
El porcentaje exacto es tu tipo de retención personal, ese número que sale de una cuenta que hace tu empresa a principio de año y que depende de:
- Tu salario bruto anual (a más sueldo, más tipo, porque el IRPF es progresivo).
- Tu situación familiar: si tienes cónyuge sin ingresos a cargo, el tipo baja.
- Tus hijos y otros descendientes, que aumentan el mínimo exento y reducen la retención.
- Tu tipo de contrato y algún factor más, como la discapacidad reconocida.
Como ese mismo tipo se aplica a las catorce pagas, para saber cuánto IRPF te quitan de la extra basta con multiplicar el bruto de la paga por tu porcentaje de retención. Si no lo tienes a mano, lo calculas en un momento con la calculadora de sueldo neto e IRPF: metes tu bruto y tu situación y te dice el tipo y el neto. Y si emites facturas en vez de cobrar nómina, tu retención va por otro lado: lo cuenta la calculadora de retención de IRPF en facturas.
Calcula tu sueldo neto y tu retención en 1 minuto
Introduce tu salario bruto, tus pagas y tu situación familiar y obtén el tipo de IRPF y el neto de cada paga. Gratis, sin registro y sin enviar tus datos a ningún sitio.
Ir a la calculadora de sueldo neto →La paga extra prorrateada: cuando no hay «extra»
No todos los contratos pagan catorce veces al año. Muchos prorratean las pagas extra: en vez de dos pagas gordas en junio y diciembre, reparten ese dinero entre las doce mensualidades. Es lo que se conoce como cobrar en 12 pagas.
Si es tu caso, la pregunta «¿cuánto IRPF llevará mi extra?» se queda sin objeto, porque no hay una extra separada: ya la estás cobrando a plazos cada mes. Cobras algo más en cada nómina y en junio no pasa nada especial (salvo la envidia sana al ver la cara de felicidad de tus compañeros con 14 pagas). A final de año, el IRPF total es el mismo: cambia el ritmo al que lo cobras, no la cuenta con Hacienda.
Bonus, objetivos y variables: aquí sí puede subir
Ahora bien, hay un caso en el que la sensación de «me han retenido un montón» sí tiene fundamento, y conviene no confundirlo con la paga extra: los bonus, incentivos por objetivos y retribuciones variables.
La diferencia es que un bonus no estaba en el guion inicial. Cuando la empresa te lo paga, sube tu previsión de ingresos del año, y como el IRPF es progresivo, ese dinero extra puede caer en un tramo más alto. La empresa está obligada a recalcular tu tipo de retención para que a final de año las cuentas cuadren, y por eso sobre un bonus puede aplicarse un porcentaje bastante mayor que el de tu nómina. No es un castigo: es el sistema adelantando lo que, de otro modo, te tocaría pagar de golpe en la declaración.
¿Y en la declaración de la Renta?
Recuerda una idea que lo ordena todo: el IRPF es un impuesto anual. Lo que te retienen cada mes —y en las pagas extra— no es el impuesto final, sino adelantos a cuenta. La cuenta de verdad se hace una sola vez al año, en la declaración de la Renta.
Por eso, si en el conjunto del año te han retenido más de lo que te correspondía, Hacienda te devuelve la diferencia; y si te han retenido de menos, te toca pagar. Que te «quiten» IRPF de la paga extra no es dinero perdido: es dinero adelantado que entra en esa liquidación final. Retener un poco de más en la extra, de hecho, es lo que hace que muchas declaraciones salgan «a devolver» y den esa alegría de primavera.
Tres casos que despistan
Antes del resumen, tres situaciones en las que la extra se comporta de forma llamativa y no pasa nada raro:
- Primer año en la empresa o subida de sueldo. Si tu situación cambia a mitad de año, la empresa ajusta (regulariza) el tipo de retención, y ese ajuste puede notarse justo en la paga extra siguiente.
- Cambio de empresa. Tu nuevo pagador no conoce lo que ya cobraste antes, así que calcula la retención solo con lo que te pagará él. Es habitual que el tipo quede algo bajo y luego la Renta salga a pagar; no es culpa de la extra.
- Pensionistas. Las pagas extra de las pensiones también tributan por IRPF: la Seguridad Social actúa como pagador y aplica su retención igual que una empresa. Si te interesa el detalle de las pensiones, tienes nuestro simulador de jubilación.
Resumen: lo que debes recordar
- La paga extra lleva IRPF, al mismo tipo que tu nómina. No hay porcentaje especial.
- No lleva Seguridad Social: esa cotización se prorratea en las 12 mensualidades. Por eso de la extra te quedas con más.
- El IRPF que te quitan es tu tipo de retención personal (salario, hijos, situación familiar…).
- Si tienes 12 pagas, no hay extra separada: ya la cobras prorrateada cada mes.
- El bonus sí puede llevar más retención, porque obliga a recalcular tu tipo anual.
- Todo se ajusta en la Renta: las retenciones son adelantos, no el impuesto final.
Así que ya lo sabes: la próxima vez que llegue la paga extra y el IRPF asome la patita, no es que te estén clavando nada. Es el mismo porcentaje de siempre, sin el peaje de la Seguridad Social, entrando en una cuenta anual que se cierra en primavera. Disfruta la extra con la conciencia tranquila. Y, si acaso, aparta un poquito: julio y agosto tienen la costumbre de gastar solos.